Mi otro yo reloaded, by Ludwig

 Fue el 28 de Abril de 1973 por la tarde recién pasado el medio día cuándo casi todo el pueblo dormía, en un pueblito que empezaba a conocerse por sus aguas curativas que aún no figuraba en el mapa una joven que apenas cumplía sus 20 años, delgada con ojos celestes y piel que parecía traslucir, se comportaba cómo toda una señora y se aferraba a las sábanas grises mientras daba a luz a un niño de 7 meses. "Esta sano cómo un buey" dijo la Vettel, quien era la partera del grupo, una anciana tosca, alta para ser mujer, con cabello plateado voz ronca y con un acento bastante extraño.

En la sala esperaba un hombre ya entrado en años morocho de ojos profundos a quien no parecía importarle lo que pasaba, no decía nada, sólo estaba, y nunca dejaba de fumar y un joven de unos 25 años que sudaba frío y no veía la hora de que todo terminara.
Luego que la Vettel diera su bendición ambos pasaron a verla al mismo tiempo,  el viejo la miro, observó al niño por un momento, dijo "bien" y sin más se fue, "hombre de pocas palabras el caballero" penso el joven pero no se animó a decirlo en voz alta porque no sabía quien era.
Una vez sólos los tres en la habitación el se acercó a ella la beso en la frente y le sonrrio, ya pasó, ahora todo va a estar mejor. Ella cansada y entre sábanas grises teñidas de rojo dijo "Lo llamaré Ludwig, Ludwig Krumm y algún dia sera un gran hombre como vos"
El la volvió a besar, le pregunto si nenecesitaba algo, se aseguró de que la partera tuviera suficiente dinero para hacer lo que tuviera que hacer y partió.
El niño era inquieto, llorón y bastante despierto para su edad, durante tres años acompañó a su madre en su trabajo diario, siempre estaba alsado y bien consentido y sin saber su verdadero significado llamaba pápa a todo hombre que se cruzaba pero principalmente a aquél que solía venir de visita y le llevaba regalos.

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